Una sátira política que pone en ridículo todo el sistema social basado en el apartheid.
Irresistibles, tronchantes, desopilantes, desenfrenados, salvajemente cómicos: tales son los calificativos que se aplican, merecida y habitualmente, a los libros de Tom Sharpe, y a Reunión tumultuosa, su primera novela.
En esta, situada en África del Sur, la señorita Hazelstone, de la mansión Jacaranda Park, mata a su cocinero zulú en un sensacional crimen pasional y no tardan en aparecer los gallardos agentes de la policía local: un Kommandant cuyo secreto anhelo de ser un gentleman inglés da lugar a un memorable trasplante de corazón; un Lieutenant infatigable en la caza del comunista; un Konstabel partidario de disparar sin contemplaciones... En el curso de los abracadabrantes acontecimientos que se suceden, asistimos a perversiones realmente inauditas, hasta desembocar, como es habitual en Tom Sharpe, en un apoteósico final.
«En Sharpe, el don de la comicidad se manifiesta con la precisión de movimientos del juego de bielas y pistones de un motor rotativo en funcionamiento vertiginoso. Contra la estupidez y la vanidad, el humor establece los méritos del necesario sentido del ridículo» (Valentí Puig, El País).
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